14 de Octubre de 2026
Economía circular: cuando la flexibilidad en el pago facilita la decisión de compra
El gasto en festivales no es solo la compra de la entrada. Más de la mitad del impacto económico se dedica a alojamiento, restauración y transporte. El compra ahora y paga después, se consolida como facilitador del ocio: plazox ha duplicado su operativa en estos eventos.

Consumir de otra manera también requiere planificación
El Parlamento Europeo define la economía circular como un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido. De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende.
El último Informe sobre la Economía Circular de España de la Fundación Cotec destaca que el porcentaje de población que afirma conocer este concepto se ha multiplicado por cinco en los últimos años. Sin embargo, el mismo informe señala que persisten desafíos estructurales, como la adaptación normativa, la dependencia de materias primas y el cambio en los hábitos de consumo. Este último desafío resulta especialmente relevante, ya que el conocimiento de un modelo no implica necesariamente su incorporación inmediata a las decisiones cotidianas.
Trasladar esa mayor concienciación a las decisiones de compra no depende únicamente de la voluntad del consumidor. También exige que estas alternativas resulten prácticas, accesibles y compatibles con su economía doméstica: adquirir productos de segunda mano o reacondicionados, reparar en lugar de sustituir o elegir artículos concebidos para durar, etc.
Aunque la segunda mano se asocia habitualmente con el ahorro, determinadas compras pueden seguir suponiendo un desembolso relevante. Es el caso, por ejemplo, de algunos dispositivos tecnológicos reacondicionados, electrodomésticos, muebles, bicicletas o productos pensados para prolongar su vida útil. En estas situaciones, el consumidor no solo valora el precio, sino también la posibilidad de organizar el gasto de acuerdo con sus prioridades y necesidades.
Por ello, la flexibilidad en el pago puede desempeñar un papel complementario a la hora de reducir la distancia entre la intención de consumir de otra manera y la decisión de compra. Su valor dentro de este contexto no reside en atribuirse una función medioambiental, sino en ofrecer mayor flexibilidad a un consumidor responsable que toma decisiones conscientes y planificadas.
Una forma sencilla de distribuir el desembolso
plazox, la solución de las entidades bancarias españolas que permite dividir el pago en 3, 6 o 12 meses con la tarjeta bancaria habitual, ya está presente en este tipo de comercios de electrónica reacondicionada o segunda mano.
Sus datos reflejan la progresiva incorporación del fraccionamiento de los pagos en este tipo de consumo sostenible. En 2025, el número de operaciones aplazadas realizadas en comercios vinculados a la economía circular creció cerca de un 46 %, un ritmo casi tres veces superior al registrado por el conjunto de comercios de plazox ese mismo año y en 2026 la tendencia alcista continúa.
La actividad se concentra especialmente en establecimientos relacionados con electrodomésticos y electrónica, que reúnen aproximadamente la mitad de las operaciones, seguidos de los bazares y comercios de objetos de regalo, con cerca del 28 %. Además, frente a la distribución general de plazox, donde los entornos presencial y online tienden a equilibrarse, en este caso la práctica totalidad de los aplazamientos se realizan en establecimientos físicos.
Según Luis Álvarez-Cascos Paredes, Director General de plazox: “La transición hacia nuevas formas de consumo circular depende de que las alternativas sean prácticas y puedan integrarse en la vida cotidiana. La flexibilidad en el pago no convierte una compra en sostenible, pero puede ayudar al consumidor a planificar determinados desembolsos cuando elige productos reacondicionados, reparables, de segunda mano o pensados para durar. Nuestro papel es acompañar esa decisión con una experiencia de pago sencilla y segura, vinculada a su tarjeta bancaria habitual”.
Porque para que la economía circular avance, no basta con querer consumir de otra manera: también hay que poder hacerlo.
Según declaraciones de Luis Álvarez‑Cascos Paredes, director de Marketing, Negocio e Innovación de plazox:
“La diferencia está precisamente en la simplicidad. No obliga a planificar con antelación ni a tomar decisiones complejas, sino que introduce flexibilidad en un momento en el que el gasto es inevitable. Para muchas familias, eso se traduce en poder afrontar la compra de libros, material o equipamiento escolar sin concentrar todo el esfuerzo económico en un solo mes, manteniendo el equilibrio de su presupuesto.”
Una mayor previsión puede ayudar a que la vuelta al cole sea una transición más ordenada para las familias y a que la atención se centre en lo realmente importante, la adaptación de los estudiantes al nuevo curso.
